Wednesday, 5 June 2013

¿Seguid el ejemplo que Estambul dio?

En Turquía un proyecto de deforestación de un parque en Estambul desató la protesta de los jóvenes. La economía turca va más o menos bien. El problema no es económico, es político. Los jóvenes han reaccionado ante las ambiciones hegemónicas del actual primer ministro y su partido de inspiración islamista, aunque moderado si se le compara con otros partidos islamistas como Hamás e Hizbolá. Los jóvenes turcos no se la calaron y salieron a protestar con fuerza en las calles de Estambul y otras ciudades de ese país.

En Venezuela la situación económica y social se degrada día a día. La inflación se ha disparado. El desabastecimiento toca todos los rubros, especialmente los artículos de primera necesidad. La delicuencia sigue con el moño suelto. La corrupción del régimen se exhibe a plena luz del día. ¿Quedan dudas sobre quiénes se llenaron los bolsillos con las falsas importaciones con dólares de CADIVI? Pero en Venezuela la gente hace colas y va de un sitio a otros buscando algún producto ó para que le den algo para sobrevivir. Algunos grupos protestan, una mayoría votó por un cambio el 14 de abril, sin embargo no hay signos de una explosión social tipo "caracazo" ni de un movimiento de protesta masivo ante el estado crítico que vive el país, producto de un gobierno corrupto e incompetente. ¿Por qué el país no termina de explotar? ¿Por qué los venezolanos no siguen el "ejemplo que Estambul dio"?

Se pueden avanzar algunas hipótesis. Los 15 años de régimen chavista habrían propiciado una sociedad mansa, más "adaptada" a la dinámica del populismo rentista, en la que una gran parte de la población (pobres y no tan pobres incluidos) quiere recibir su parte del pastel. Por ahora, esta sociedad aspira y espera que la situación se "resuelva", y que el régimen continue con la repartidera. Aunque estemos mal, esperemos a ver si nos tiran algo para salir de la crisis, podría ser una manera de resumir el pensamiento que explicaría la actitud dócil de muchos venezolanos.

Otra hipótesis, que no está divorciada de la primera, sería que la repartidera del régimen, especialmente el gran festín populista que precedió la elección presidencial de octubre 2012, tiene todavía un efecto residual en la que capacidad de compra de la gente. Claro que esta capacidad de consumo se ve afectada por dos razones: la inflación y la escasez. El efecto residual de la repartidera sirve para amansar al "bravo pueblo".

El efecto residual se acabará algún día (probablemente más temprano que tarde). ¿Qué pasará entonces? Quién lo sabe, pero lo que ocurra nos dirá cuán profundamente caló en la sociedad el chavismo, que reforzó algo que ya existía en Venezuela: un país de pedigueños que esperan que le den "lo suyo" (pedigueños pobres y pedigueños ricos). Veremos entonces cuán jodidos estamos.




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